Jacobo Álvarez Torres: «Reducir las emisiones de metano pasa por medirlas en condiciones reales de explotación»
El trabajo de Jacobo Álvarez Torres, investigador predoctoral del Grupo Reprogal (Reproducción y Obstetricia) de la Facultad de Veterinaria del Campus Terra, se sitúa en la intersección entre producción animal, sostenibilidad ambiental y reproducción del vacuno de leche, con un enfoque claramente aplicado al sector ganadero.
En su tesis doctoral investiga estrategias para mitigar el impacto del ganado vacuno sobre el cambio climático, centrando su labor en el diseño de un dispositivo capaz de medir la emisión de metano a nivel individual en vacas de leche.
El objetivo es trasladar la medición de este gas desde el ámbito experimental a las explotaciones comerciales, permitiendo evaluar de forma realista cómo influyen la alimentación, los aditivos o el manejo sobre las emisiones.
Paralelamente, Álvarez Torres trabaja en problemas clave de la reproducción bovina, como el síndrome de repetición de celos, una patología con importantes consecuencias económicas para las explotaciones. Desde el grupo Reprogal, su investigación se orienta a mejorar el diagnóstico y la comprensión de factores como la endometritis subclínica o la permeabilidad oviductal, con el fin de avanzar hacia una mayor eficiencia reproductiva.
A lo largo de la entrevista, el investigador reflexiona también sobre la importancia del trabajo colaborativo, la docencia práctica en Veterinaria y la divulgación científica como herramientas para acercar la ciencia a la sociedad. Convencido de que animales más eficientes son también más sostenibles, defiende una ganadería basada en el conocimiento científico, la selección genética y la transferencia real de resultados al sector productivo.
-Está desarrollando su tesis doctoral en torno a la mitigación del impacto del ganado vacuno de leche sobre o cambio climático. ¿Cuál es el enfoque principal de su trabajo y que avances destaca hasta ahora?
-El enfoque principal de mi investigación es el diseño de un dispositivo de medición de metano a nivel individual en vacas de leche. A día de hoy tenemos un prototipo casi funcional y estamos mejorando la colocación y comodidad para el animal.
-En estos años ha participado en varios artículos científicos internacionales sobre salud y reproducción del ganado vacuno. ¿Qué papel ocupa la investigación colaborativa en sus proyectos y qué aprendió de trabajar con equipos multidisciplinares?
-La colaboración con investigadores de otros campos o grupos es fundamental para mejorar los conocimientos e impulsarlos de una forma más rápida. Aunque la reproducción en ganado vacuno se puede pensar como un campo muy específico, sí que es verdad que conseguimos colaborar con otros grupos y otras personas, porque cómo decimos nosotros: Todo afecta a la reproducción.
-Una parte de su trabajo se centra en el síndrome de repetición de celos en las vacas lecheras. ¿Por qué es un problema relevante y qué avances se están haciendo para mejorar su diagnóstico y tratamiento?
-En la ganadería en general, lo que se busca siempre es que los animales se reproduzcan, ya sea para tener crías y poder cebarlas, o para que después den leche y aprovecharlo. El síndrome de repetición de celos en ganado vacuno y en especial de leche, es un problema muy importante en las explotaciones ya que son animales sanos, con ciclicidad estral normal y que por alguna razón no somos capaces de que queden preñados, por lo que no habrá gestación, con posterior parto y lactancia.
A día de hoy, estamos enfocando nuestra investigación del síndrome de repetición de celos en la endometritis subclínica o en la permeabilidad oviductal. En el grupo de investigación hay compañeros que nos guían a los que estamos comenzando para poder conocer más de esta patología y del síndrome en su conjunto.
-También ha presentado comunicaciones en congresos sobre la emisión de metano en vacuno de leche. ¿Qué líneas de investigación cree que pueden ser más efectivas para reducir estas emisiones sin comprometer la producción?
-A día de hoy, casi todas las investigación y métodos para reducir las emisiones se están llevando a cabo a nivel experimental y con un número reducido de vacas, y son tantos los factores que afectan a la emisión de metano, que no podemos afirmar que un método que reduce la emisión del gas a nivel experimental puede reducirlo de la misma manera en las explotaciones comerciales.
De ahí que estemos diseñando este dispositivo, para poder ver cómo afectan los diferentes aditivos a la emisión de metano y a nivel comercial.
Por otro lado, desde nuestro grupo pensamos que la mejor manera de reducir la emisión de metano a largo plazo y siendo estable en el tiempo, es haciendo una selección genética de los animales más eficientes, sin olvidarnos de la producción de leche, así como conseguir una eficiencia reproductiva óptima, para conseguir una mayor rentabilidad, que va estrechamente ligada con la emisión de metano. Animales más eficientes son más rentables y producen menos gas.
-La docencia forma parte de la vida de un investigador, ¿qué experiencias tiene en este campo y cómo procura transmitir a los estudiantes la importancia de la investigación aplicada al sector ganadero?
-Gracias a una beca de la Fundación Tomás Notario Vacas de Caja Rural, puedo participar de forma activa en la docencia práctica de alguna asignatura durante el cuarto y quinto año de veterinaria.
Bajo mi punto de vista, la docencia debe ser una manera de transmitir la pasión que tenemos por las asignaturas que estamos dando y que se relacionan con la investigación que estamos realizando en nuestros grupos de investigación.
Un problema grave de la ciencia durante muchos años fue la falta de divulgación entre la población en general, y dentro de la universidad tenemos la posibilidad de compartir nuestros conocimientos con los alumnos. Es algo que tenemos que aprovechar.
-Ha estado implicado en proyectos de divulgación científica, como '¿Es verdad que las vacas contaminan?' o '¿Doctor, qué le pasa a mi vaca?' ¿Qué significa para usted acercar la ciencia a la sociedad y qué respuesta ha encontrado en este tipo de iniciativas?
-La ciencia que no se publica, y no solo en el ámbito de las revistas, no se le puede llamar ciencia. Para mí es fundamental transmitirle a la sociedad nuestros conocimientos y que se sepa en qué se está trabajando en las universidades.
De nada vale publicar en la mejor revista del mundo, si esa investigación no pasa de ahí. La sociedad responde sorprendentemente bien ante iniciativas como las que desarrolla Agromar, la asociación de investigadores del Campus Terra pre y post doctorales, teniendo muchas veces que cerrar las inscripciones en el mismo día que se abren.
-Desde su experiencia, ¿cuál cree que son los principales retos de la veterinaria y de la producción animal para alcanzar sistemas más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente?
-El principal reto es conseguir alimentar a una sociedad cada vez más amplia y que demanda una mayor cantidad de alimentos de origen animal. Por otro lado, una mayor eficiencia alimentaria en las especies animales y aprovechar todos los subproductos de forma que haya la menor cantidad de residuos posibles.
-Para finalizar, ¿cómo imagina su carrera académica e investigadora en los próximos años y qué metas le gustaría alcanzar en el ámbito de la veterinaria y de la investigación ganadera?
-No sé lo que deparará el futuro, sin embargo, siempre que esté ligado al sector del ganado vacuno para mí ya será todo un logro. No me cierro a nada, ni me enfoco en un único fin.